
PROLEGÓMENOS
17:50 horas en la “jaula La Fangonera”. Por primera vez en lo que llevamos de campeonato, el Fango/Óptica Mola disponía de las llaves de los vestuarios donde equipo local y árbitro pudieran cambiarse y dejar sus enseres antes del partido, pero como ya viene siendo habitual desde que este equipo se fundara hace poco más de año y media, algo tenía que ocurrir para que los minutos previos al encuentro no pudiéramos estar concentrados al 100% en el partido.
Me explico. A falta de solo10 minutos para el pitido inicial, y guiando a nuestros adversarios en el camino hacia los vestuarios, un árbol caído, fruto del incesante cierzo que la noche anterior había reinado en la capital del Ebro, impedía el paso hacía los nombrados vestuarios, teniendo, pues, que rodear toda la Urbanización para llegar hasta ellos. Mientras, todos estábamos a la espera de la llegada del segundo capitán, Cristian, que debido a la ausencia de los entrenadores, era él el encargado de traer las fichas de los jugadores y las fichas de luz, pues el terreno de juego estaba cuando menos poco iluminado. Finalmente, y con el árbitro un tanto impaciente, apareció el 14 fanguista con todo lo necesario para empezar el partido.
Cuando parecía que todo estaba dispuesto para poder empezar el encuentro e intentar conseguir la 5ª ansiada victoria consecutiva, nos llegaba la noticia de que nuestro 15, el gran Mario Franco, por motivos personales, no podía acudir a la cita. Así las cosas, se tuvo que recurrir al Plan B: San Dutrey. ¿Se acuerdan de él? Capaz de lo mejor y de lo peor, es el auténtico Kameni en persona, antiguo integrante de la plantilla, pero actualmente dado de baja, por anteponer otros hobbies a la obligación de acudir a cada partido y entrenamiento de Fango. Ésta vez poco se le pudo achacar, acudió a la cita y ayudó a la nave fanguista, una vez más, a alzarse con la victoria.
EL ENCUENTRO
Superados ya todos los inconvenientes, sonó el silbato y el balón empezó a rodar. Fango empezó con una alineación claramente atacante, en la que de inicio no había ningún defensa nato.
La posesión del balón era claramente nuestra pero no había llegada y por miedo a una peligrosa contra del rival, Los Animalicos C.D., el todavía lesionado capitán, y haciendo de sus labores de entrenador (cuando no vienen los reales) decidió dar entrada a Blanchard, defensa, quitando así a un atacante. Apenas había oportunidades claras, y a pesar de que el meta contrario gustaba mucho de salir de su área y actuar como un jugador más, los fangosos no supieron aprovecharse de sus salidas inexplicables, y el gol no pudo llegar.
Cuando restaban escasos minutos para el final de la primera mitad, una desafortunada acción de nuestro 8, acabó en gol en propia meta (golazo a la media vuelta, por cierto) adelantándose así los Animalicos en el marcador, permaneciendo así el resultado hasta el descanso.
Tras los cinco minutos de descanso entre parte y parte, Fango salió dispuesto a dar la vuelta al marcador y decidió cambiar de táctica, pasando a presionar al rival, para intentar que no pudieran ni siquiera salir de su propio campo.
Fruto del constante acoso de los fanguistas al rival, las oportunidades eran cada vez más claras, y pronto, Parra (alias Nachín) se sacó de la chistera un disparo raso y veloz desde la media luna que llegó hasta el fondo de las mallas de la portería rival, haciendo inútil todo esfuerzo del meta rival por atajar el disparo.
No conformes con el resultado, Fango, que ya había dejado al descubierto los puntos débiles del contrario, estaba convencido de la victoria, la cual no tardaría en llegar. Tras una jugada de ataque de los Animalicos que acabó en una gran intervención de Dutrey, Cristian (el de casi siempre) desde fuera del área rival, y a la media vuelta, enganchó un gran disparo que se coló por la defensa y subió al luminoso en forma de victoria provisional. La remontada estaba conseguida, y parecía muy poco probable que el 2-1 se modificara. Tras el gol, Fango supo leer muy bien el partido y decidió pasar a una táctica más defensiva, que bien se podría catalogar de “cerrojo” en algunos casos, llegando incluso a jugar juntos nuestros dos cierres. De este modo, y tras unos dos últimos minutos un tanto fatídicos, se llegó al final del encuentro.
Fango había logrado la quinta victoria consecutiva y se consolidaba como uno de los rivales a batir de cualquier equipo.
B.G.L. el 7
P.D.: Agradecimientos a la hinchada que estuvo apoyando, tanto en los buenos como en los malos ratos, a su equipo. ¡Gracias Frente Fango!







